�Puedo
parar los Karmas que entran?
Como
buscadores, ustedes son como trepadores de la monta�a. Su meta es
alcanzar la altura de su sentido.
Si es
una monta�a o su propio uno mismo, alcanzar el pico, que usted debe
subir en etapas, un paso a la vez, es la tarea.
Cuanto
m�s arriba usted va, m�s cuidado usted tiene que tener.
El
viento en la cima es muy fuerte.
Si usted
no est� equilibrado adecuadamente, puede caerse.
Cuando
observamos las vidas de la gente valiosa, sus logros nos conmueven,
pero podemos no considerar cu�nto conocimiento tuvieron.
Tuvieron
muchas tentaciones, pero las vencieron.
A pesar
de todos los impedimentos potenciales, lucharon duramente.
Su
intenci�n entera era alcanzar la cima.
Guardaron
siempre su prop�sito/
Tuvieron
que estar vigilantes, cuidadosos, y equilibrados.
�Porqu�
desearon alcanzar el pico?
Porque de
all� uno puede experimentar el aire mas fresco, la visi�n panor�mica, la
alegr�a de ver la belleza de la tierra abajo y de los cielos arriba.
Nadie en
la tierra pueden imaginarse la satisfacci�n del que sube al Monte
Everest.
Es
vigilancia constante.
Solamente
cuando usted comienza a subir usted se da cuenta c�mo es esa
trayectoria.
Pero si
usted tiene valor, la convicci�n, y la confianza interiores, entonces
usted no est� asustado.
Es una
haza�a, pero vale la pena lograrla.
Como
buscador, usted acepta la responsabilidad de cada acto.
Usted
piensa, "Si soy responsable de mis propios pasos, no habr� peligro.
Cuando
usted est� enterado de ser humilde, usted quisiera que la gente notara
c�mo es de simple usted
�Porqu�
usted desea decirlo a todos?
Lo del
Everest, ejemplifica la b�squeda espiritual.
Nuestro
acercamiento entero debe ser el acercarnos a lo que somos.
Nuestra
punter�a es volver a ese estado natural, y que sea tan equilibrado como
sea posible.
Para eso
tenemos que trabajar de una manera sincera.
Podemos
movernos hacia ese estado natural solamente si nos refrenamos de
desde�ar, de criticar, y de abusarse.
Paramos
de anhelar de recoger opiniones, palabras de alabanza, y la aprobaci�n.
�Cuando
poner fin a la afluencia de tales viejos h�bitos del pensamiento, c�mo
comenzamos a vivir!
No hay
mayor alegr�a en el mundo que tener paz con sigo mismo.
Esa es la
raz�n verdadera, de la alegr�a.
No
significa que usted rechaza el mundo exterior.
Usted
aprecia la belleza y la generosidad del mundo.
Usted
tiene cinco sentidos hermosos.
Sus
sentidos se mantienen tan claros y limpios que usted puede apreciar
muchas cosas valiosas.
El
problema con la mayor�a de nosotros es que vemos la belleza sin el amor
adentro.
�No es
extra�o que despu�s de muchos a�os de ver belleza fuera, no veamos la
interior?
Tan
pronto como nos cerremos los ojos, vemos oscuridad.
Tenemos
que valorar nuestra belleza interna?
Es
maravilloso abrir los ojos y apreciar la belleza de la salida del sol,
de la primavera, de los ni�os que bailan, y de las caras suaves que s
cuentan la historia de la alegr�a y del dolor.
Pero hay
riqueza espiritual adentro.
Es
nuestra identidad verdadera.
Se est�
sentando dentro de nuestra c�scara externa.
Meditando
esto valoramos todas estas cosas que nos hacen felices.
La
esencia est� adentro.
Esa
esencia soy yo.
Cada uno
de nosotros tiene un trono adentro.
Sepamos
aprovecharlo.
Es la
fuente de la felicidad.
Eso
explica el motivo de nuestro sue�o, de nuestra b�squeda espiritual.
Ese
arquetipo, ese trono, nos hace se�as, a veces, a nosotros. "Vengan a
m�!"
Pero para
trasladarse, y ascender al pico, usted tiene que estar libre de la
carga. Si usted tiene demasiada carga, no puede llevarla junto con usted.
Sino, usted se caer�.
Buda no
era una persona extravagante, para dejar a palacio y su familia.
El
buscaba la verdad.
Y
Majavira no era una persona tonta, cuando el habl� con su esposa, sobre
su idea de dedicarse a la vida espiritual.
El le
pregunt� donde estaba el reino de ellos. No se refer�a a un reino en
este mundo, que ocasiona guerras.
El le
dijo: Podemos tener un reino, que sea de conocimientos eternos.
De esta
manera, viajar para arriba se convierte en una recepci�n.
La
renuncia verdadera, es un conocimiento completo del reino de los
conocimientos eternos.
Ese nivel
interno, tambi�n traer� un significado profundo a las relaciones.
Cuando el
marido y la esposa se inspiran, hacen la compa��a hermosa para ambos. Su
comunicaci�n gira en una comuni�n eterna.
La idea
en la uni�n, es ser un complemento el uno, del otro.
Cuando
vivimos en ese nivel interno, nos comunicamos y descubrimos cu�l es
nuestra misi�n.
No hay
dolor permanente, ni hay felicidad que burbujea permanente.
�Que es
lo permanente?
Dicha
interna, tranquilidad; todo viene y todo va.
Ver la
naturaleza del mundo externo, y experimentar la belleza del mundo
interno, es una aut�ntica necesidad, y para lllevarla a la pr�ctica, no
es necesario ir a un monasterio.
�Usted
puede convertir a su casa en un monasterio!
Deseo a
cada familia, a cada uno de usted, que puedan convertir a su casa en un
monasterio hermoso, y tener una vida hermosa all�, creciendo en
aprender y practicar estas ideas.
Setenta u
ochenta a�os, nuestro tiempo en la Tierra, es un per�odo muy corto.
Usted
puede utilizarlo para estar solo, o para estar con la gente que
comparte su pensamiento y su manera de entender las cosas.
Usted
puede utilizarlo para estar con los amigos o los vecinos, o para estar
con quien usted siente amor y compasi�n.
El mundo
no pertenece a una persona. No hay necesidad de discriminar.
No debe
haber restricci�n por la casta, el credo, la edad, el color, o el
idioma.
Todos
nosotros sabemos hablar la misma lengua del coraz�n.
Samvara:
Significa
parar el flujo del ashrava.
Primero
medite en el ashrava, para saber lo que consiste ese flujo, y de donde
est� viniendo.
Una vez
que sepamos como trabaja, lo paramos.
�Cu�ndo
una tempestad de lluvia est� viniendo, y usted oye en la radio que va a
ser severa, que hace?
�Usted
no toma precauciones cuidadosas?
�Usted
no se levanta, y no cierra las ventanas?
La casa
se llenar� de polvo, suciedad, y agua de lluvia, si no toma las
precauciones pertinentes.
Samvara
significa cerrar las ventanas cuando la tormenta est� a
punto de venir.
En la
vida, la tormenta es kashaya -- c�lera, avaricia, orgullo, y enga�o.
La c�lera
es una tormenta.
Cuando
viene, primero trastorna nuestra propia paz. Entonces destruye a las
cosas que tiene a su alrededor.
La c�lera
tuerce a las persianas.
El
coraz�n de la persona que se est� quemando de c�lera no tiene el gusto
de las cosas hermosas.
Sonr�a a
esa persona, y usted ver� que su sonrisa no ser� tolerada, por ella.
Cuando
usted est� enojado, su ni�o puede venir hacia usted.
Seguramente, lo empujar� a un lado.
Su amigo
viene, y usted destruye diez a�os de amistad, en diez minutos.
�C�mo
borrarlas?
Usted
puede decir, "Yo estoy apesadumbrado,".
Puede
argumentar que dijo palabras �speras sin pensar. Perforan como una
flecha, y alguien tiene el coraz�n sangrando.
Sigue
habiendo dolor y hay herida.
�Porqu�
usted utiliza tales palabras �speras?
No dijo
que debe suprimir la c�lera.
Sienta
las palabras que usted est� lanzando hacia afuera.
Van a
tener repercusiones, en usted y en alg�n otro.
Cada
palabra tiene una vibraci�n que provoca un impacto.
Una vez,
un le�ador fu� al bosque, y vi� a un le�n.
El se
asust�.
El le�n
tuvo compasi�n de el, y le le�ador le dijo donde pod�a encontrar
algunos ornamentos, enterrados en el bosque.
El
le�ador estaba muy feliz, pero el necesitaba el dinero de los
ornamentos, para el banquete de casamiento de su hija.
El
invit� a mucha gente, y tambi�n invit� al le�n.
El le�n
no estaba impaciente por ir a la fiesta, pero el hombre lo convenci�.
Cuando
comenz� la fiesta, el hombre advirti� a los invitados que el le�n no
atacar� a los invitados, por que es un animal muy pac�fico, y era adem�s
un invitado a la fiesta.
Cuando el
dinero de los ornamentos fu� aprovechado, hombre fu� otra vez al bosque.
Esta vez,
el le�n no le mostrar�a donde hab�a mas ornamentos.
El le�n
le pidi� que le haga una herida en su pata con su cuchillo.
El hombre
cumpli� con lo que el le�n le hab�a pedido.
Un mes
despu�s el hombre vi� al le�n y comprob� que la herida estaba curada.
El le�n
le dijo "La herida de la carne puede ser curada, pero la herida de sus
palabras es sangr�a incesante."
El
hombre hab�a utilizado la frase "El le�n es tan pac�fico como un
perro viejo".
El le�n
fue insultado al ser comparado con un perro.
Esta
historia es muy valiosa por las ense�anzas que nos da.
Como
debemos actuar ante la c�lera.?
No hay
necesidad de reprimir la c�lera, pero tenga en cuenta el da�o que usted
puede cometer, y, en general, las consecuencias de esa actitud.
Mire la
sensaci�n interior, y d�le un cambio, en una cierta energ�a creativa.
Tampoco
conviene guardar c�lera.
Estallar�a como una olla de presi�n.
Debemos
utilizar palabras suaves, no �speras.
Tenemos
que buscar los mecanismos para prevenirla.
Cuando
usted hace esa investigaci�n, no permite que la energ�a de la c�lera
salga.
Usted la
guarda adentro por un tiempo, como una olla de presi�n.
Usted
deja que el vapor salga hacia afuera, muy lentamente.
Esto es
muy apropiado.
Seleccione las palabras que usa.
Piense
que no se debe estropear con la c�lera.
No debe
estropear su paz.
Las
personas deben pensar:
No deseo
estropear mi paz, ni la paz de nadie, con mi c�lera.
Usted ve
que la c�lera causa dolor.
Con una
actitud apacible hacia la otras personas, usted ser� respetado. Cuando
meditamos esta idea y la llevamos a nuestra vida, vemos que es muy �til.
�Gritando, que va a lograr?
Siga
estos tres pasos cuando viene la c�lera:
Primero,
est� enterado de que ha venido.
En
segundo lugar, conserve la energ�a hasta que su equilibrio vuelve. No se
permita hablar.
Tercero,
cuando usted se est� sintiendo tranquilo, diga a la otra persona que la
ha hecho infeliz, que ha lastimado sus susceptibilidades.
Sus
palabras selectivas, muy apacibles, comenzar�n a trabajar en el
sentido de esa persona, si la persona es sensible.
Si la
persona no puede entenderle, incluso su grito no tendr� ning�n
significado.
Otra
tormenta, es la tormenta del orgullo.
Cuando el
orgullo lo infla, parece un globo, y usted dice, "Deseo ser mayor que
esa persona,".
Note su
aspecto cruel. Las marcas del ego que usted tiene.
Si usted
no fuera cruel, no se dejar�a invadir por el orgullo.
Esta
crueldad interna, viene del desconocimiento completo de uno mismo.
Al
contrario, debemos intentar que una persona se siente c�moda. Sepa que
las cosas que usted tiene, est�n para ser compartidas, para la paz,
para la comodidad, para la comunicaci�n;
No est�n
para impresionar a otros, o para crear una diferencia en niveles.
Descubra
como usted realmente se siente como una cosa, cuando se deja invadir
por este vicio.
Preg�ntese, Estoy realmente con la gente, o soy yo qui�n intenta ser
superior
El
orgullo o el ego no es igual que amor propio.
El ego
tiene una manera de invadir el �rea cerebral del conjunto, y de causar
un c�rculo vicioso del comportamiento.
El amor
propio irradia conocimiento interno, equilibrio interno.
El ego
depende de la situaci�n externa; el amor propio es constante en todas
las ocasiones.
El ego
act�a como el mercurio en un term�metro, yendo hacia arriba y hacia
abajo, seg�n el calor.
El amor
propio tiene su propio equilibrio, y el clima externo no lo afecta.
El
aspirante a la vida espiritual es uno qui�n mantiene el equilibrio.
El tercer
enemigo interno es la avaricia.
Hace que
nuestras necesidades se contin�en ampliando. Guardamos en cambiar
nuestros est�ndares.
La
avaricia rasga a la gente en pedazos, y en dolor interior, y los
resultados no se pueden curar con ninguna medicina.
Mucha
gente que ha alcanzado la etapa del pol�tico, el negocio, o la jerarqu�a
religiosa, no piensan en la miseria, y se encuentran inc�modos, cuando
est� forzada para retirarse y para pasar sus d�as de una manera precaria.
Hab�an
vivido en la pompa, pero cuando sus situaciones cambian como el tiempo
y sus deseos del ego eran satisfechos, sent�an una frustraci�n completa.
Para
ellas, es una tortura mental.
La
eliminaci�n de la avaricia, no significa que usted no debe ganarse la
vida.
Implica
hacerse esta pregunta: "Soy yo el que se compara con alg�n otro, o
soy yo feliz con lo que tengo?"
La
avaricia es como un terremoto de gran alcance.
Puede
causar estragos en su vida.
Cuando
usted tiene c�lera, ego, y avaricia, entonces el cuarto enemigo interno
que viene es el enga�o.
Para
mantener a los primeros tres, usted tiene que desempe�ar un papel.
Usted
tiene que fingir ser el que no es.
Usted no
es natural, con este vicio.
Usted se
est� poniendo una m�scara o, se est� cubriendo siempre con maquillaje.
No es f�cil continuar la fachada.
Un d�a
usted se levantar� , y se encontrar� sin ning�n maquillaje.
Usted se
debe ver como verdaderamente es.
Pues si
usted practica samvara, entiende su prop�sito.
Est� para
su arogya -- su salud espiritual.
Usted
desear� su salud interna, la cual es muy importante
Como
usted cepilla sus dientes, para mantenerlos limpios y frescos para su
propia sensaci�n del bienestar, limpie su sentido de elementos impuros.
El alma
mas alta utiliza la meditaci�n para guardar arogya. Practicando de esta
manera, el o ella no tiene ninguna necesidad de ninguna elevaci�n
temporal del mundo externo.
El
aspirante no desea cualquier cosa temporal; el o ella desea ve la
realidad seg�n estas ideas.
Cuando la
tormenta de la c�lera, del ego, de la avaricia, o del enga�o est� a
punto de invadir su mente, guarde el samvara de la palabra delante de
usted.
D�gase,
"No, d�jeme parar.
D�jeme
guardar silencio.
D�jeme no
reaccionar.
D�jeme no
ser cruel."
Guardando
un espacio entre usted y las vibraciones negativas, usted puede desviar
las vibraciones. Se evaporar�n en el aire fino, bajo la luz de su
conocimiento omnipresente. De esta manera, usted puede parar la
afluencia continua de karmas en las aguas de su mente. Usted podr� ver
claramente en sus profundidades y quitar el residuo.
PENSAMIENTOS PARA LA MEDITACI�N.
Cierre
las ventanas cuando la tormenta est� a punto de venir.
En vida
la tormenta es c�lera, avaricia, ego, y enga�o.
D�jeme
ver la c�lera del dolor me ha causado de modo que no desee evocarla en
cualquier persona .
D�jeme
ver la crueldad interna de la avaricia, como en tomar mas que mi parte,
alg�n otro tiene que tener menos.
D�jeme
ver como el ego desea dominar a otros.
D�jeme
ver que la pretension del enga�o, se centra en tapar a la verdad.
Debo
vencerlo.
Voy a
hacerlo, porque no hay agente exterior que determine mi vida.
Estoy aqu� para ese prop�sito