Ahimsa (No-Violencia). 

La No-Violencia: Introducci�n a sus muchas facetas.

 

 

Por Acharya Mahapragya.

 

 CAP�TULO 1.

 

La pregunta se presenta en cuanto a c�mo la violencia es llevada en el  hombre.

Los primates han aprendido el arte de vivir juntos. Algunos otros mam�feros lo hab�an aprendido anteriormente.

�Entonces cuando y c�mo el hombre se hizo violento?

Esta es una pregunta para contestar.

El hombre es tambi�n un animal social. El vive en sociedad junto con otros seres que son sus compa�eros.

Pero la vida social, por su misma definici�n, implica una vida de inter-relaci�n. Estas relaciones tienen bases m�ltiples.

Satisfacer al  hombre el instinto del sexo, construy� a la instituci�n de la familia, y  nuevas relaciones surgieron.

El hizo  amigos para complacer su sensaci�n de afecto.

Su ego le di� una sensaci�n de exclusividad. Y nuevas relaciones nacieron. Pero todas se basan en el principio de utilidad.

Por s� mismas, han producido lo qu� se puede llamar no-violencia pr�ctica.

Los miembros de la familia y  los amigos no luchan entre si  ni se atormentan normalmente los unos a los otros.

�Pero es esto no-violencia verdadera?

No es ciertamente, porque en el caso m�s leve que implica los intereses ego�stas, estalla la relaci�n.

Esto es verdad en los casoso de marido-esposa, de hermano-hermano y de todas esas relaciones.

 

Se puede dar el caso de que uno de ellos, ha asesinado el otro.

 

 As� debemos distinguir entre lo que hemos llamado no-violencia pr�ctica y  no-violencia espiritual, puesto que la anterior se basa en ego�smo.

Trabaja con nuestro comportamiento,  siempre y cuando nuestros intereses ego�stas no est�n amenazados.

As� est� claro que simplemente porque el hombre es un animal social, el no puede ser mirado como partidario de una sociedad no-violenta.

 

La duda es averiguar c�mo  la violencia es llevada en el hombre.

Cuando nuestro  estilo de vida  social se basa en la no-violencia pr�ctica,  la violencia m�s leve  puede da�ar relaciones, en la familia, o entre otras comunidades como castas,  sectas etc.

 

 

Para entender el tema apropiadamente, se tiene  primero que definir el concepto de la no-violencia espiritual.

 

Simplemente  vivir  en base a la no-violencia pr�ctica, no es ninguna garant�a de la no-violencia verdadera y duradera.

Hay muchos factores responsables de la violencia.

Entraremos a ellos un poco m�s adelante.

El punto que se observar� aqu�, es que la violencia frecuente en sociedad,  no ser combatida sin  desarrollar la no-violencia espiritual, y debemos basar nuestro estilo de vida en ella.

Entonces definamos que  significa la no-violencia espiritual.

Se basa en la unidad y la igualdad de todas las almas.

Una vez que sepamos que  cada ser vivo est� en cuanto al  dolor y al placer de una manera semejante a la nuestra, y que por lo tanto, nunca debemos  infligir cualquier dolor a ellos, nunca los opr�ma y explote,  nosotros estamos en nuestra manera de comprender el significado de la no-violencia espiritual.

Y es solamente esta no-violencia la que puede prevenir el delito del incendio provocado, saquear, desenfrenarse, y las matanzas que estallan en la sociedad.

 

Todo el mundo conoce la historia de  Tamerlan, el d�spota cruel.

El pens� que  podr�a cambiar a la gente usando la fuerza y el castigo salvajes, sin saber que solamente con el cambio de coraz�n, que se puede hacer ese prop�sito.

 

Una vez  le llevaron tres hombres, de quien los primeros dos fueron condenados a  muerte.

El tercero result� ser el poeta Ahmed. El pidi� que el poeta evaluara el precio de los dos hombres que hab�an sido asesinados.

Ahmed dijo que eran cada uno digno de 500 sovereigns.

Tamerlan le pregunt� al poeta cuanto val�a el.

El poeta dijo,  que el valia solamente 2 sovereigns. Esto enfureci� al tirano.

 Ahmed contest� que era exactamente lo que �l hab�a evaluado, porque por lo que Tamerlan  no val�a nada, era un hombre sin ninguna compaci�n, amabilidad y sintido de justicia.

 

 

 La historia tiene una lecci�n para ense�ar.

Para evaluar a alguien o a algo el criterio tiene que ser espiritual.

Sobre la no-violencia, hablamos profusamente pero pensamos muy poco en ella. La no-violencia es esencial para una vida feliz y pac�fica. Desafortunadamente,  el sentido antedicho se confina a la no-violencia pr�ctica, que, como hemos visto, trabaja en principio para uso general.

 

La no-violencia espiritual consiste en la unidad y la igualdad de almas.

La meditaci�n de Preksha,  impone a sus m�dicos,  que la tendencia a mirar el aspecto utilitario de la vida debe ser evitada, y la capacidad de mirar el aspecto espiritual debe ser cultivado.

 

Lamentablemente estamos habituados  solamente al aspecto pr�ctico,  y a descuidar totalmente el aspecto espiritual

 Esto es porque nunca hemos entendido el significado verdadero de la no-violencia.

  

Debemos ver ahora ambos  aspectos, el pr�ctico y el espiritual.

�Cu�ndo nosotros hemos cerrado todas las posibilidades para la no-violencia espiritual, y hemos abierto todas las puertas y ventanas para las relaciones basadas en el principio del uso general ?

La pregunta es sobre  como se lleva la violencia.

A veces  las semillas de la violencia han hecho casi imposible para que mucha gente sepa y entienda la no-violencia verdadera.

 

Bajo  circunstancias  normales,   cuando  descubrimos  la  amistad    entre miembros de la misma familia o comunidad, o entre vecinos, nos conduce a creer que hay mucha  no-violencia en la sociedad. Una vez que la violencia llega en esas relaciones muchas veces  entran en  erupci�n.

Tenemos por lo tanto que considerar esta materia con seriedad extrema.

 

Creo que  la  pr�ctica de la meditaci�n,  es un paso hacia la excelencia espiritual.

  

Meditar  significa ver y buscar la base verdadera de la no-violencia.

A veces,  entemos mal el significado de la meditaci�n.

 

Para la b�squeda de la no-violencia espiritual,  no hay instrumentos cient�ficos directos y posibles,  o una historia ,  a�n gen�tica.

 

Uno tiene que investigar su alma para saber su identidad, su uno mismo verdadero. Tal an�lisis del uno mismo interno es un requisito previo para la b�squeda de la no-violencia verdadera, porque la cuesti�n de la violencia y la no-violencia,  es esencialmente una cuesti�n interna. Y la ra�z de la violencia del hombre, es analizada por  soci�logos,  economistas etc.

Los psic�logos piensan que es ambiente general o las circunstancias externas las que son responsables de la suba de la violencia.

 

Se sostiene que nuestro comportamiento es gobernado por las circunstancias.

Ellas nos hacen as�  vivir bajo ilusi�n. Y la �nica manera de destruirla es la pr�ctica de la meditaci�n.

Hay  verdades que desaf�an las explicaci�nes cient�ficas.

A veces la ciencia no tiene ninguna explicaci�n para ellos. Las cosas est�n sucediendo dentro de nosotros y la ciencia no las puede explicar.

Mirando en nuestro interior podemos conseguir saber la verdad y tener �xito en lograr una equilibrio razonable entre los aspectos pr�cticos y espirituales de la vida.

  

Podremos contestar a la pregunta c�mo la violencia fue llevada a; hombre solamente despu�s que hemos tenido �xito en integrar y balancear no-violencia pr�ctica y espiritual.

  CAP�TULO 2: La ra�z de la Violencia.

  

En el caso de cada problema, el hombre desea buscar su ra�z y no est�  contento hasta que su b�squeda tiene �xito.

 �D�nde y en qu� se encuentra la ra�z de la violencia?

 

 

Los genetistas la establecer�n en los genes heredados de sus antepasados.

Significar�a que el hombre est� desamparado en la materia, puesto que el no puede controlar su herencia.

 

Los psic�logos remontan el origen de la violencia,  a cada uno de los instintos b�sicos.

 

Los cient�ficos ambientales,  la ubicaron en la atm�sfera o las circunstancias generaes que rodean a un ser humano desde su ni�ez.

  

Algunos fil�sofos la atribuyen a los karmas.

As� ellos nos enfrentan con una pl�tora de opini�nes sobre el tema. Si nos detenemos brevemente, y pensamos por un momento que encontramos que cada una de ellas es parcial o unilateral, aunque ningunas de ellas se pueden llamar enteramente falsas. 

Debemos tomar una visi�n hol�stica. Pero incluso esto no puede proporcionar la �ltima soluci�n.

Un pensamiento m�s serio es necesario. Cada uno de las teor�as basadas en genes, instintos primarios, el ambiente y karmas tienen un criterio  m�s o menos determinista, que los presenta como criterios inevitables.

Sin embargo, la doctrina del karma tambi�n sugiere la posibilidad de cambiar los karmas.

�Entonces porqu� no pueden otros factores ser cambiados?. 

 Los genes, los instintos, el ambiente-todo pueden ser cambiados. La posibilidad de cambio enciende una nueva esperanza en el coraz�n.

Despu�s de todo, podemos cambiar; la violencia puede cambiar. La llave del  cambio es el desarrollo de la no-violencia.

La violencia y la no-violencia son inherente en nosotros.

Nuestra mente tambi�n trabaja de dos maneras: Un manera hace surgir la c�lera, la otra origina la  paciencia,  y los consejos, y ponen  frenos a la  c�lera.

Las tendencias de instigaci�n y las que refrenan est�n all�. 

Lo  bueno y lo malo  est�n  ambos  presentes en nosotros.

La pregunta verdadera es cu�l de los dos desarrollaremos.

 

�Cu�l tenemos que despertar y cu�l hacer dormir?.

Es aqu� que la meditaci�n tiene su papel.

Con ella podemos despertar a la no-violencia y pasar a la violencia a un estado de letargo.

 

 

Desafortunadamente, la mayor�a  somos completamente conscientes de los materiales de las cosas pero totalmente inconscientes de nosotros  mismos.

 

 

La meditaci�n nos hace conscientes de nosotros mismos.

Una vez que haya amanecido, la no-violencia surge.

 

Hablamos anteriormente de genes, de instintos, del ambiente y de karmas. De estos cuatro, el ambiente o la atm�sfera general tiene un impacto inmediato en nosotros y as� que merece nuestra atenci�n primera. En esta conexi�n es significativo que de hecho el hombre est� expuesto a la violencia, al crimen y a la inmoralidad a trav�s de la radio, de la televisi�n, del cine y de los peri�dicos.

No hay sociedad moderna que no est� invadida del crimen y de la violencia.

Un cambio radical de la pol�tica, es necesario para invertir la situaci�n. La atm�sfera general debe mejorar hay que propugnar la  reducci�n al m�nimo a las actividades indeseables.

El sexo, la avaricia, el miedo, la suspicacia y el odio alimentan a la violencia.

 

Sin embargo, mientras que se intenta mejorar el tono general de los medios, tendr� que ser recordada que la causa de la ra�z de la violencia se puede quitar solamente con espiritualidad o un conocimiento del uno mismo.

 

En la no-violencia verdaderamente  tenemos la piedra del fil�sofo,  que puede cambiar toda la escoria en  oro.

Se dice que los genes y los instintos no pueden ser cambiados pero los karmas pueden ciertamente estar o no.

La necesidad de cambiar es crucial. La ra�z y los ramas tienen que ser cambiados. Y seg�n lo indicado anteriormente, el  medio m�s importante y  de mayor alcance para causar un cambio completo es la meditaci�n.

Solamente tiene la energ�a de desarrollar la no-violencia, la persona que busca su auto-realizaci�n,  y el sentido de la unidad y la igualdad de todos los seres.

 

CAP�TULO 3: No-violencia y meditaci�n.

 

Como seres sociales, todos los seres humanos tienen el gusto de la no-violencia,  puesto que garantiza la paz, que un requisito previo para la felicidad.

Las ra�ces de la violencia son profundas y extensas, y por lo tanto, destruirlas es muy dif�cil. Sin embargo, no es imposible.

La mejor manera de hacerlo es meditaci�n.

Antes de descubrir la relaci�n entre la meditaci�n y la no-violencia, es necesario descubrir la causa de la ra�z de la violencia, como tambi�n los factores que proporcionan sustento a la violencia. 

 

Uno de los factores m�s importantes,  es tensi�n. La violencia no es posible en ausencia de  tensi�n. Una persona relajada no puede cometer violencia.

Los m�sculos se tensan, y la mente se tensa.

La violencia es el resultado natural. 

B�sicamente, por supuesto, en la mayor�a de los casos,  la tensi�n se lleva en una mente agitada. 

Hay dos tipos de tensi�n: la que  se lleva por la arrogancia, y la que se  lleva por la derrota.

A la anterior pertenecen los casos de la tensi�n que exteriorizan  afuera la c�lera y la avaricia; al �ltimo �sos causados por la desesperaci�n, y la derrota.

Independientemente de su procedencia, todos los tipos de tensiones generan violencia. 

Un ego lastimado puede originar un desastre, y pueden   hacer muchas cosas negativas las pasiones de la c�lera y de la avaricia. Semejantemente, la desesperaci�n y la derrota pueden tambi�n dar lugar a violencia, al igual que el caso de la mayor�a de los suicidios.  Seg�n lo observado arriba, el ant�doto m�s potente a la tensi�n de todas las clases es la meditaci�n.

De hecho la meta principal de la meditaci�n,  es liberar al  hombre de la tensi�n.  

Kayotsarg (abandono del cuerpo, una postura inm�vil de la meditaci�n) y el anupreksha o la contemplaci�n (reflexi�n) son una parte de la meditaci�n.

El anterior relaja r�pidamente la tensi�n de los m�sculos, e incluso mientras que el preksha del svasa del dirgha ( que implica la exhalaci�n lenta y completa y la inhalaci�n profunda) quita totalmente toda la tensi�n mental.

Hay  t�cnicas relacionadas como el mudra del sanyam del indriya (postura de controlar los sentidos), preksha del kendra del jyoti (Actividad de la gl�ndula pineal), anupreksha del andekatua del anupreksha del anitya (contemplaci�n de lo ef�mero) y la contemplaci�n de la meditaci�n  de la soledad) que curan tipos espec�ficos de  tensi�n.  

Las cosas principales que son enfatizadas aqu� son la eficacia de la meditaci�n como curaci�n completa para todas las variedades de tensi�n.

Otro factor implicado en la violencia es el desequilibrio qu�mico. Cuando hay un desequilibrio de secreciones glandulares en el cuerpo, la gente se hace violenta.

Cada gl�ndula  endocrina tiene sus funciones espec�ficas.

Lo que hace la gl�ndula pituitaria es diferente de lo que hace la gl�ndula pineal, as� como tambi�n  las tiroides y las gl�ndulas suprarrenales tienen sus funciones peculiares.

Un funcionamiento armonioso de estas gl�ndulas mantiene a hombre equilibrado.

La meditaci�n puede restablecer el equilibrio perdido.

El preksha del kendra de Chaitanya (opini�n de los centros de la psiquis o del sistema  endocrinol�gico) es uno de los medios eficaces de curar el desequilibrio.

La concentraci�n en el kendra del jyoti (la pineal), el kendra darshan (la pituitaria), el kendra del vishuddhi (las tiroides) y el kendra de los tejas (las gl�ndulas suprarrenales) balancea el flujo de las hormonas en la pineal, pituitaria, y de la tiroides y de las gl�ndulas suprarrenales respectivamente.

Tal comprensi�n ha sido lograda por los resultados de la bioqu�mica moderna.  

Puesto que la violencia se puede atribuir a los desequilibrios hormonales en el cuerpo, la meditaci�n resulta ser su mejor terapia.  

El tercer factor responsable de la violencia es el desequilibrio en el tantra del nadi (sistema nervioso).

Vemos de vez en cuando,  casos de  violencia sin motivo.

Este tipo de violencia es el resultado de un desequilibrio en el sistema nervioso y contra esto, est� el l preksha de los shvas del samvritti (que exhala la respiraci�n a trav�s de una de las fosas nasales y que inhala con la otra).

 Requiere una respiraci�n alternada,  a trav�s de las dos fosas nasales, inhalando con la izquierda y exhalando a trav�s de la fosas nasal derecha, y entonces en la orden reversa, y la repetici�n del ciclo.  

El yoga de Hath reconoce dos porciones del sistema nervioso, el derecho que es llamado pingla y el ida, que es el izquierdo.

En la terminolog�a  de la ciencia m�dica, el pingla es el sistema nervioso comprensivo.

Practicando preksha de los shvas del samvritti se logra un  equilibrio entre los dos sistemas.

Adem�s, las ayudas internas de un viaje (recorrido de la mente consciente del fondo a la tapa de la m�dula espinal) tambi�n restablecen el equilibrio.

Una vez que las tres partes el del sistema-central nervioso, comprensivo y parasimp�tico empiecen a actuar de una manera equilibrada, la violencia desaparece autom�ticamente. 

Otra manera de mirar el problema, est� en t�rminos de las dos actitudes: positiva y negativa.

El hombre tiene ordinariamente una preponderancia a lo �ltimo.

El odio, los celos, el miedo y la lujuria son todos los s�ntomas de una actitud negativa, y son tambi�n los factores que contribuyen a la violencia.

El racismo, el sistemas de castas,  y el resto de las formas de discriminaci�n generan  violencia, debido a la presencia de la actitud negativa.

Hay una necesidad de pensar positivamente,  para que la mente pueda escapar de las malas sensaciones.

La meditaci�n desarrolla el pensamiento positivo, insistiendo en  uno mismo.

Vi�ndose, la  introspecti�n, el anupreksha del anitya (contemplaci�n de lo ef�mero.) etc. son  los medios seguros de desarrollar el pensamiento  positivo.

El quinto elemento es excederse en estar ocupado, o en el esfuerzo mental, vocal y f�sico.

Estar ocupado y actuar son indudablemente esenciales para la vida, pero debe haber un l�mite para ellos.

El hombre que ha transgredido  todos los l�mites, y est� excesivamente ocupado, es  v�ctima del agotamiento.

El resultado es otra vez la violencia.

La naturaleza ordena un equilibrio entre el trabajo y el resto,  y entre discurso  y el silencio.

Para parar el esfuerzo innecesario del cuerpo y de la mente, as� como tambi�n del discurso, hay que tener una vida disciplinada.

 La observaci�n del silencio, apenas  una hora en el d�a ser� un gran adelanto para lograr una la vida equilibrada.

Asimismo, el pensamiento in�til, dificulta la vida espiritual.

Mantener la mente,  una hora durante el d�a,   libre de todos los pensamientos in�tiles, es muy beneficioso espiritualmente.

 

La disciplina f�sica, la disciplina vocal y la disciplina mental,  son intr�nsecas a la meditaci�n.

Practicando las tres  podemos frenar seriamente violencia.

 

Mire la patolog�a de la violencia.

Hacer violencia o  ser violento trae  un cambio completo en nuestra biolog�a.

Los m�sculos obtienen una dosis adicional de  sangre, y se ponen tensos.

Las gl�ndulas suprarrenales producen una la secreci�n adicional, que se mezcla con la sangre y origina  un exceso de energ�a en el sistema.

El h�gado provoca tambi�n un suplemento de  energ�a en el sistema. El h�gado emana  una cantidad adicional de az�car en la corriente de la sangre.

Trae reacciones alrededor de las f�sicas, de las psicologicas y de las qu�micas.

Con la subida de agresividad la respiraci�n se transforma  r�pidamente.

El �ndice normal de 10 a 15 respiraciones al minuto, va hasta 30 o 40.

La meditaci�n pone los frenos en el sobre-exceso del cuerpo y la mente, y previene as� violencia.

La verdad antedicha implica adoptar las medidas lo m�s mejor posible calculadas, para poner frenar los cr�menes y la violencia en sociedad.

Es necesario implementar ideas adecuadas, para encontrar una soluci�n a los problemas del armamento nuclear y de la guerra.

CAP�TULO 4:  No-violencia y alimento.

 

Dos componentes b�sicos de la vida son el aire y el alimento.

No solamente los seres humanos, sino  tambi�n las plantas  no pueden sobrevivir sin aire y alimento. Aqu� hablaremos del �ltimo.

Ha habido mucha discusi�n sobre este tema.

Algunas  personas ha ido m�s lejos, y han discutido las clases de alimentos convenientes en las diversas horas del d�a, de la  ma�ana, del medio d�a y  de la tarde.

Entonces ha habido una tentativa de especificar los alimentos conducentes a un estado de  austeridad y del celibato.

Mucho se han prescrito sobre este tema.

 Aqu�, sin embargo, estamos considerando el alimento en el contexto de la no-violencia.

 �Hay relaci�n entre el alimento y la violencia y entre el alimento y la no-violencia?

La pregunta es muy importante y una investigaci�n intensiva es necesaria para encontrar una respuesta.

El alimento que el hombre come, produce los productos qu�micos necesarios para su  cuerpo. Act�an un n�mero de neurotransmisores en el cerebro que act�en como comunicadores.

A trav�s de ellos, el cerebro dirige al  cuerpo.

Los cient�ficos han tenido �xito hasta ahora, en identificar casi cuarenta tipos de neurotransmisores.

Todos son formados por el alimento que uno come.

Adem�s, el alimento es tambi�n responsable de la fabricaci�n de muchos amino�cidos en el cuerpo.

Incluso el �cido �rico, un veneno, es producido por el alimento.

Igual es verdad que hay  muchos otros elementos t�xicos.

Por lo tanto es necesario saber qu� tipo de alimento, produce lo que es bueno para nuestra mente y nuestro cuerpo.

El  que produce  veneno es tambi�n el que crea problemas mentales y emocionales y que anima tendencias violentas.

Desde �pocas antiguas,  muchas personas se han interesado por  los efectos de los varios tipos de alimentos.

 

Los diet�tico modernos, adem�s de hacer igual tambi�n estudian los efectos de no comer diversas clases de alimentos.

Estos son dos aspectos del mismo problema.

Aqu� est� un caso simple. Vemos a  un hombre altamente irritable y deseamos descubrir porqu� es est� as�.

Las investigaciones revelan deficiencia de la vitamina A.

Una vez m�s tiene que haber  magnesio de 90 a 110 de az�car para cada 100 cent�metros c�bicos de volumen del cuerpo.

La deficiencia leve causa des�rdenes emocionales.

El hombre que tiene un temperamento enfermo,  en casos extremos puede incluso convertirse en un asesino.

 

 

La ciencia ha probado que la tendencia asesina es causada por una deficiencia del az�car, de niacin, y de ciertas vitaminas.

La deficiencia qu�mica puede causar la depresi�n.

Semejantemente, una de las causas del miedo es la deficiencia de la vitamina B.

Los muchos trabajos de investigaci�n se est�n continuando actualmente en las caracter�sticas de un tryptaphane  qu�mico que produzca el serotonin.

Se ha encontrado que una cantidad adecuada de serotonin en la sangre previene falta de humor,  miedo, y aumenta la tolerancia al dolor.

Los abogados del no-vegetarianismo, defienden el consumo de la carne y de los huevos, como la principal fuente de prote�nas.

Pero actualmente se observa que las prote�nas excesivas causan toda  clase de des�rdenes f�sicos y mentales.

El requisito diario de las prote�nas para un hombre medio no es m�s de 10 a 15 gramos.

Los no-vegetarianos sufren de un consumo excesivo de  prote�nas. Por otra parte, es tambi�n un hecho establecido de que las prote�nas animales no son tan �tiles como las prote�nas vegetales.

  

Por ejemplo, las prote�nas del mijo, es buena para la salud, mientras que las prote�nas de la carne causa enfermedades.

No solamente esto, un no-vegetariano tiene que utilizar el alcohol y/o la sal excesiva para digerir la carne, que causan  enfermedades de los ri�ones, del h�gado y del coraz�n.

Es absolutamente cierto, que el alimento es responsable de algunas de las enfermedades de los asesinos, como la hipertensi�n, la falta cardiaca, de las �lceras, del c�ncer y del ri��n.

Lo que el cuerpo necesita es una dieta equilibrada, en la cual no haya  solo  prote�nas, sino otros elementos que tienen el gusto de las grasas, carbohidratos  etc.

  

Ultimamente se ha acentuado la man�a de los alimentos abundantes en prote�nas, y  ha conducido a mucha gente al no-vegetarianismo, tanto para en pedir  que  los ni�os, en la escuela,  coman huevos, puesto que ser�an una buena fuente de  prote�nas.

Pero, como se ha precisado anteriormente, un producto excesivo de  prote�nas, particularmente prote�nas animales, es una invitaci�n abierta a las enfermedades.

La mayor�a de los disturbios emocionales en la sociedad moderna, se pueden atribuir al uso de productos t�xicos,  y al alimento l no-vegetariano, y estos disturbios pueden causar un da�o insospechado.

Por ejemplo, el desequilibrio emocional y el exceso de trabajo,  son las dos causas importantes,  de la degeneraci�n del tu�tano.

 La c�lera excesiva tambi�n la causa. Y se ha observado ya que el alimento, es uno de los factores responsables de desequilibrios emocionales.

 Tres tipos de alimento se han reconocido:

Sattvik (dotado con la calidad de la pureza m�s elevada),

Rajasik (dotado con la calidad de la pasi�n)

 y Tamasik (dotado de gran  calidad ).

Eso es porqu� hay una relaci�n cercana entre el alimento y la mente. Por la raz�n antedicha, se proh�ben ciertos  alimentos, mientras que se recomiendan otros.

Una discusi�n cient�fica sobre la no-violencia no puede por lo tanto no hacer caso del alimento.

 

El alimento apropiado y la no-violencia  ayudan a prevenir la acumulaci�n de venenos en la corriente de la sangre.

El alimento que es una necesidad de la vida,  no  puede  envenenar al cuerpo, y  deben ser evitados.

 

 El alimento moderno tiene  elementos �cidos, que conducen a la mayor acumulaci�n de venenos, en el cuerpo.

Para contener la violencia, es esencial prevenir su acumulaci�n.

Dos cosas se requieren, prevenir la formaci�n de venenos, y eliminar o eliminar  los ya  formados.

 

 �C�mo se hace?.

 Aqu� debemos considerar otro aspecto del alimento, el de  no comer o  ayunar.

El comer y el no comer se relacionan de cerca,  mientras se est� ayunando, se eliminan los venenos.

Su importancia es tanto terap�utica como religiosa, y  sobre todo, es crucial para la salud emocional.

El Se�or Majavira pidi� que la gente tomara la leche, el yogur, la mantequilla, el az�car etc.,  con  moderaci�n,  puesto que ellas act�an como estimulantes y despiertan pasiones.

 Debe ser recordado que el alimento se debe tomar para la salud f�sica, mental y emociona.

 

Si el alimento se come simplemente para el motivo de la salud f�sica, las cosas est�n limitadas para ir mal.

Una vez que consideremos el aspecto de la salud emocional, aseguramos autom�ticamente la no-violencia.

Es solamente la gente emocionalmente sana que practica la no-violencia.

Alguien que est� emocionalmente enfermo, tiene una predisposici�n para cometer  cr�menes y violencia.

Es altamente deplorable que el hombre moderno piense primero  solamente en la salud f�sica, y despu�s en la salud mental.

Debemos invertir el orden, y cuidar  de todos los aspectos de la salud emocional, luego  la salud mental y tambi�n  la salud f�sica. Esto no es artificial, porque  las emociones que influencian mucho  la vida.

 

 Hay tres palabras: adhi, vyadhi y upadhi.

El primero es la enfermedad mental, el segundo es la enfermedad f�sica,  y el tercero es la enfermedad emocional.

�Cu�l se debe eliminar primero?.

Intentamos  equivocadamente tratar la enfermedad f�sica primero. En realidad debemos comenzar con la dolencia emocional, que consiste en la lujuria, la c�lera, el egoismo, los celos,  la avaricia y  otras infracciones.

Puesto que las emociones se relacionan con los alimentos, debemos ejercitar la distinci�n extrema en el comer.

Los actuales criterios de  alimentaci�n son la satisfacci�n del paladar, y del sentido est�tico. Nada m�s all� de esto.

Pero alguien  que practica la meditaci�n debe  seleccionar los alimento apropiado, alimentos del sattvik.

Para cambiar su estilo de vida, uno tiene que cambiar el estilo de comer.

El alimento  debe asegurar la salud emocional, porque es un requisito previo vital de la no-violencia.

Es necesario estudiar la relaci�n entre el alimento y la violencia, y entre el alimento y la no-violencia, mucho m�s seriamente

 

CAP�TULO 5: La no-violencia y las posturas y�gicas.

 

Los factores que promov�an y que inhib�an la violencia y la no-violencia ya se han analizado.

La violencia y la no-violencia se relacionan tambi�n con  las  posturas corporales.

Las posturas o los asans y�gicos,  pertenecen a un rama antigua del conocimiento.

Hacen mucho m�s que asegurar que el cuerpo est� sano.

Su influencia es de gran importancia.

Regulan el flujo de la sangre, mejoran el funcionamiento general del cuerpo,  e incluso influyen en  los sistemas nerviosos,  y las end�crinas.  As�,  pueden ser provechosos en controlar emociones.

 

 

La vida actual  propugna la comodidad  f�sica,  trata de evitar en lo posible todo trabajo manual, y genera muchas veces  una tensi�n nerviosa cada vez mayor.

Gracias al aumento de  el uso de computadoras,  el  siglo veintiuno proporciona una perspectiva mucho m�s terrible.

Los autores de este futuro triste parecen  olvidarse del hecho de que su versi�n de la comodidad,  incapacitar� los m�sculos,  y pondr� los  nervios  mucho mas  tensos.

Reducir� al hombre al estado de una polea,  o de un pist�n  en una m�quina enorme.

 

 

La �nica manera de cambiar la situaci�n anteriormente descripta,

consiste en equilibrar el trabajo menta con el trabajo f�sico.

 

 

Las Yogasans o las posturas y�gicas tiene la caracter�stica �nica,  de lograr un equilibrio perfecto entre el cuerpo y la mente.

 

Se ha indicado anteriormente que el exceso de ciertos �cidos y productos qu�micos,  hace a los hombres violentos y propensos a los cr�menes.

Se ha probado cient�ficamente  que los yogasans  ayudan a regular y a equilibrar el funcionamiento del cuerpo,  y a prevenir as� con eficacia el crimen y violencia.

 

Desde el punto de vista de la salud mental y emocional hemos fallado singularmente  en  diagnosticar la enfermedad,  y por lo tanto en descubrir un remedio conveniente.

 

Incluso cuando algunas personas practican estos ejercicios,   los hacen apenas para mejorar el funcionamiento del  aparato digestivo, respiratorio, y circulatorio.

Esto no es malo.

Sin embargo, es mucho m�s importante tomar el cuidado de la mente y a�n m�s el de las emociones.

El cuerpo y la mente son regulados por las emociones.

Por lo tanto una persona emocionalmente rica puede nunca ser verdaderamente sana.

La pregunta que nos hacemos,  es la de encontrar las maneras de alcanzar la fuerza emocional.

Un caso muy instructivo  analizaremos.

El �nico hijo de un industrial, sal�a del hogar para ir a estudiar.

Delante de los ojos del padre,  un coche que se apresuraba lo golpe�  y lo aplast�.

El caso fue para una audiencia ante un magistrado.

El padre sab�a que el  conductor, sufrir�a mucho  si le concedieran la  pena capital.

El,  por lo  tanto, dijo a corte que su hijo hab�a muerto debido a su propio error,  y que el conductor no era en absoluto responsable del accidente.

 

 �Pod�a tal compasi�n mover al padre  a hacer esa declaraci�n,  sino hubiera sido una persona emocionalmente equilibrada?

Tal equilibrio es posible, solamente con una descarga equilibrada de las gl�ndulas de endocrina.

 

 

Los  Yogasans nos ayuda a controlar el flujo  endocrinal.

Ahora se sabe que es la gl�ndula suprarrenal la que crea el entusiasmo excesivo, la agitaci�n mental, y la impaciencia.

Controlando las gl�ndulas suprarrenales, podemos estar libres de ellas.

 Hay una postura y�gica llamada shashankasan que nos permite ejercitar el control sobre las gl�ndulas suprarrenales.

  Aqu� vale  mencionar de que las causas verdaderas de la violencia, no mienten fuera de nosotros.

Al igual que es bien sabido, que incluso las guerras se originan en las mentes de los hombres.

As� es en la mente que la soluci�n a la violencia tiene que ser encontrada.

Hay una parte del cerebro que constituye el sistema de las emociones. Se llama el hipot�lamo, que es una parte del cerebro.

 

Entre el y el suprarrenal, las gl�ndulas pituitarias y el pineal influyen en todos los tipos de violencia.

 Si nosotros rompemos el circuito de cualquier violencia, ella puede retroceder.

Esto es lo que le sucedi� al  emperador Ashoka.

El mismo Ashoka,  que fu� el  instrumento para cometer  matanzas de millares de hombres en la guerra de Kalinga, se convirti� en

 

 un apostol de la paz y de la no-violencia.

 

Apenas un giro en el sistema nervioso-emocional y la violencia extrema cambi� en no-violencia absoluta.

No debo ser entendido mal en  este punto.

Puede haber causas innumerables de cambios de la violencia a la no-violencia, no unicamente por la  pr�ctica de los yogasans.

 

Sin embargo, estos asans desempe�an un papel importante en esta materia y son  medios poderosos  de la transformaci�n deseada.

 Mi prop�sito aqu� no es dar una explicaci�n detallada de los varios asans,  y de sus ventajas.

He citado simplemente un ejemplo para probar su eficacia.

Menciono aqu� el sarvangasan,  y su capacidad de controlar y equilibrar el funcionamiento de la gl�ndula de las tiroides.

El punto importante es que los yogasans traen un equilibrio en el funcionamiento del sistema nervioso,  de los amino�cidos,  y de las end�crinas.

Junto con el ayuno  ellos son tambi�n los medios de expulsar toda la materia t�xica y extra�a del cuerpo.

Los Yogasans son por esta raz�n  la parte intr�nseca de la meditaci�n de Preksha. 

CAP�TULO 6:  Desarrollar una personalidad no-violenta. 

 Hace algunos a�os, tuvimos la oportunidad de dar un curso de tres semanas sobre la meditaci�n de Preksha, en las instalaciones de la academia de polic�a de Rajasth�n.

Durante ese per�odo vimos el entrenamiento riguroso, que cada d�a ecib�an los cadetes.

Se  proced�a as�  para entrenar a la gente en el uso de los brazos, y de practicar la violencia para combatir la violencia.

Las Fuerzas Armadas en cada pa�s  ense�an como utilizar el armamento  mas  destructivo.

Se hacen  esfuerzos constantes para actualizar el sistema de armamentos,  y de producir o de adquirir tecnolog�a avanzada de armamentos.

 

No solamente esto, algunos estados organizan el entrenamiento incluso del terrorismo.

 

Las energ�as se est�n utilizando as� para servir a la violencia.

 �No es una paradoja que hablamos de paz y la no-violencia,  y nos preparamos para la guerra y la violencia?

Esta discrepancia entre nuestras profesiones y la pr�ctica es tan tr�gica  como  absurda.

De hecho, si no hubiera  el dolor y la infelicidad inmensos,  la gente quiz�s no pensar�a en la no-violencia de todos.

 

Hiroshima y Nagasaki  obligaron a que la gente pensara en las consecuencias horrendas de la violencia.

 La destrucci�n sin precedentes,  y la tragedia humana causadas por las bombas at�micas asustaron a muchos que ten�an fe en la violencia.

La mitolog�a y la leyenda han hablado de cosas como el diluvio,   pero aqu� fu� muy dram�tico.

La gente comenz� a hablar de la paz, y del desarme del mundo.

Nuevas ideas fueron lanzadas para alcanzar estos objetivos loables, y  simult�neamente,  las naciones continuaron fabricando  armas, a�n las mas infernales,  y pronto la perspectiva temida de las guerras del espacio  emergieron en el horizonte.

Pensamos generalmente que dos contradicciones no pueden coexistir.

 

�Pero aqu� hay un espect�culo de  naciones que se preparan furiosas para la guerra,  y al  mismo tiempo se habla de  no-violencia.

 

 Debe haber  gente que en estas  circunstancias  tenga fe genuina en la no-violencia, y deben preguntarse si es necesario continuar simplemente sus discursos  y predicar la no-violencia,  o deben tomar algunas medidas serias en esa direcci�n.

 

Es obvio que no se est� haciendo  mucho a este respecto.

Una multiplicidad de propuestas para la no-violencia como predicaci�n, tampoco  va a alcanzar gran cosa.

 

Nos recuerdan a un granjero que fue a un monje  y le dijo con pena, como el hab�a estado cavando  hoyos ese d�a en su campo  sin conseguir una sola gota de agua.

El monje le contest� que el tendr�a  un mont�n de agua solamente si el se hubiera concentrado en un hoyo , y lo habr�a abierto lo suficiente.

La lecci�n es obvia.

Crear  muchas plataformas o  cambiar a partir de una plataforma a la otra, no  ser�  de ning�n provecho.

Que  es necesario en la consolidaci�n y  la  profundizaci�n  en la no-violencia.

Debe ser entendido que la violencia no puede solucionar ning�n problema.

 

 Los que piensan que puede  est�n usando simplemente una m�scara, en muchos casos.

 �Por qu� la gente no cree en la eficacia de la no-violencia?

 �Por qu� la gente  no tiene fe completa en su  �xito? �Por qu� hay tan pocos creyentes genuinos en no-violencia?

 

 

 La respuesta es dificil,  dada la ausencia en el entrenamiento en la no-violencia.

Sin el entrenamiento mental adecuado,   la fe no es posible.

Por lo tanto,  nosotros necesitamos entrenarnos, para combatir  la violencia que uno aprende y se expone desde la la ni�ez.

 

 �C�mo  es el  ambiente  hoy?.

El p�blico, en general, tiene la idea,  que a menos que recurra a la violencia,  su voz no ser� o�da,  ni sus protestas llamar�n la atenci�n, por muchas que sean las  energ�as.

 

Por otra parte,  muy a menudo los  gobiernos encuentran imposible controlar a las multitudes,  sin el uso de la fuerza.

En cualquier caso, se piensa que la  la violencia es necesaria para alcanzar los resultados previstos.

Adem�s, la ley y la situaci�n generales  en las ciudades grandes se ha deteriorado a un punto donde dejan a la gente sin la sensaci�n de la cualquier seguridad.

El miedo y la inseguridad originan mayor violencia.

 

La �nica manera de reducir esta tendencia de aumento del crimen y de la violencia,  es  el entrenamiento apropiado en la no-violencia.  El entrenamiento es necesario de antemano para desarrollar una personalidad no-violenta.

Tenemos que reconocer el hecho que hoy las ideas negativas estan en auge, y  la vida y las ideas positivas est�n en inferioridad de condiciones.

 

 La violencia, el robo, y la explotaci�n son negativas,  y el entrenamiento  por lo tanto tendr� como objetivo  substituir a ellas, por ideas positivas.

 

 D�jeme aqu� sugerir apenas un m�todo para hacerlo.

Si�ntese abajo adoptando la postura del kayotsorg (relajaci�n total del cuerpo) y practique el hacer de la mente libre de todos los pensamientos.

Implica la ausencia de la memoria y de la imaginaci�n, porque el pasado y el futuro son trabas de la mente.

Lograr un estado de la mente tan perfectamente apacible, es un arte que uno aprende con pr�ctica larga y constante.

Asciende a limpiar la mente. Despu�s  en el estado antedicho por cinco o diez minutos un esfuerzo consciente se debe hacer para sondar la mente con objeto de descubrir las ideas negativas abrigadas por ella.

Esto debe hacerse por el mismo per�odo, es decir,  cerca de cinco a diez minutos.

El paso siguiente, es que usted mismo piense en el conocimiento de las ideas positivas,  record�ndolas y repiti�ndolas  por el  mismo per�odo de tiempo.

En todos estos casos, se  debe tomar cerca de cuarenta minutos de  entrenamiento en la no-violencia.

Ser� la primera lecci�n para desarrollar una personalidad no-violenta.

Sin un cierto  entrenamiento,  ninguna predicaci�n lograr� el  resultado deseado.

Cualquier discusi�n sobre la no-violencia sin un programa de acompa�amiento del entrenamiento es sin sentido.

La personalidad humana tiene dos caras: l externa e interna.

La  anterior constituyen miradas f�sicas, la �ltima calidad o la excelencia.

 

El otro d�a le�a un art�culo que me atrajo mucho.

Se relacion� con la posici�n dominante del Jap�n moderno,  en el mundo de los  negocios y de la industria.

Analizando las razones, el escritor destac�  la insistencia japonesa respecto a calidad.

Los japoneses  est�n experimentando y entrenando  todo el a�o  las maneras de asegurar el grado m�s alto del control de calidad. Ningunas mercanc�as japonesas se pueden comparar a las de  los pa�ses occidentales avanzados.

El ejemplo japon�s se puede aplicar al campo de la conducta humana.

 

 �Pensamos en el control de la calidad en relaci�n a la no-violencia?

 

Siendo un monje me  pregunto  si hemos puesto nuestra creencia en la no-violencia en  la prueba m�s resistente.

Puesto que  el fuego purifica al  oro, la experiencia y los experimentos en la no-violencia refinan su calidad.

 

Solamente experimentando un entrenamiento cuidadoso y riguroso conserva uno la  fe firme en la no-violencia.

Hoy m�s que nunca,  la sociedad necesite desarrollar una personalidad no-violenta entre sus miembros.

 La meditaci�n de Preksha proporciona un m�todo eficaz para alcanzar el extremo antedicho.

 CAP�TULO 7:  La no-violencia y la falta de miedo

 El hombre es impaciente de vivir, y asustado de morir.

La mayor�a de los problemas se deben a este hecho.

 El miedo a la muerte se puede contar como el miedo primero, pero es el miedo m�s primitivo,  y m�s b�sico,  es el de la expectativa que es derrotada, o m�s espec�ficamente, el de perder uno lo que tiene. El miedo de perder lo que se une a uno (la familia, por ejemplo) da a luz al miedo a  muerte,  y por lo tanto,  el anterior es el miedo m�s b�sico.

La muerte se teme, en otras palabras, no por s� misma, sino porque como resultado de ella perdemos a todas esas cosas y la gente que nosotros se une.

 

Uno se une al cuerpo y est� asustado de perderlo.

Con respecto al cuerpo,  ayuda  la pr�ctica del kayotsarg (relajaci�n total del cuerpo), que da  lugar a aflojar y en �ltima instancia a eliminar el influjo del cuerpo sobre la mente.

 

 

Con todo,  el kayostsarg,  induce a un estado similar a la  muerte, como el estado en el cual todos los pensamientos, las sensaciones  y los deseos desaparecen,  y el cuerpo todav�a vive.

 

 Hacer frente a la muerte, es importante.  As� a trav�s del kayotsarg, uno puede conquistar el miedo a la muerte y librarse as� de la tensi�n y de la sensaci�n opresiva que acompa�an al miedo.

  Aqu� vale el recordar  que el miedo reside dentro,  y no fuera de nosotros.

 El miedo externo es pura ficci�n.

Si tenemos �xito en la cultivaci�n de la  falta de miedo,  ning�n incidente, ni ningunas  circunstancias externas,  pueden lograr el miedo en nosotros. 

Hay un incidente relacionado con la vida de Mahatma Gandhi.

Una vez durante una de sus marchas a trav�s del campo,  el  encontr� en procesi�n  gente que cantaba y que bailaba a los golpes de un tambor,  y que llevaba una cabra para sacrificar en un templo dedicado a una diosa.

Gandhi camin� delante de ellos,  y se sent� abajo,  obstruyendo su camino  al templo.

La gente le pidi� que el saliera de su camino.

El le dijo a la muchedumbre que si, pero como ofrecimiento de un sacrificio a la diosa podr�a ser que tambi�n lo sacrifiquen  a el, y dejen a la cabra.

 �La diosa preferir�a seguramente a un ser humano antes que el  sacrificio de un animal!.

La gente se sent�a avergonzada,  y dej�  la pr�ctica de sacrificios como ofrecimiento.

Gandhi habr�a podido hacer eso,  solamente porque el no tem�a a la muerte,  aunque las circunstancias eran terribles.

Demuestra como nada en el mundo externo puede pulsar miedo en los que han tenido �xito en la construcci�n de un mundo libre de miedo.

 Por otra parte,  si la mente tiene  miedo, mil miedos la invadir�n incluso cuando no existe ninguna causa.

  Para conquistar el miedo, uno tiene que conquistar el apego a las cosas y la idea de la gente de: ' Esto es el m�o '.

Mientras que hablamos  de la no-violencia,  no debemos perseguir sombras.

Debemos recordar que de las tres cosas - violencia, miedo, apego falso - es el �ltimo que tiene que ser abordado primero.

  Es el concepto  del  apego que causa el miedo y que alternadamente da lugar a violencia.

 Si no hubiera estado para el miedo no se habr�an inventado ningunas armas.

 El miedo del enemigo,  conduce a los  sistemas de armas mas mortales,  y el grado,  y posibilidad de aumento de la violencia correspondientemente.

El mundo entero est� viviendo hoy con miedo.

Las naciones se temen estre si, y las  diversas secciones de la sociedad.

La gente tiene que hacer  no-violencia valiente,  la falta de miedo debe ser llevada a la pr�ctica, y hay  que   liberarse del  apego.

  Actualmente,  hay bastantes personas que est�n interesadas en la construcci�n de una sociedad no-violenta.

Para poder hacer esas dos cosas tienen que ser solucionados los dos temas siguientes.

La centralizaci�n de la energ�a y la concentraci�n de la abundancia en algunas pocas manos.

 Siempre y cuando estos dos males contin�en es ilusoria la posibilidad de una sociedad no-violenta.

 

 La primera cosa a hacer es encontrar las maneras de descentralizar y de distribuir la abundancia y la energ�a en la sociedad.

La tendencia a aferrarse a la energ�a y a rechazar compartir la abundancia tiene que ser cambiada.

Esto significar� simplemente aceptar la verdad y rechazar la falsedad.

Sin embargo, la predicaci�n sola no puede alcanzar el resultado deseado.

La caridad debe comenzar en el propio pa�s.

Uno debe comenzar a aplicar buenas cosas a su propia vida.

Este primer paso ser� kayotsarg, porque es la base de la meditaci�n de Preksha.

Hasta que uno puede estabilizar y relajar su cuerpo, la tensi�n en el cuerpo persistir� y la no-violencia no puede tomar la ra�z  de la mente.

Este experimento peque�o del kayotsarg cada d�a unos  veinte minutos nos permitir� eliminar el  miedo y la violencia de la mente.

Debemos ejercitar  la no-violencia dentro de la familia.

Si tenemos �xito all�, debemos llevarla acque se extienda a la vecindad.

Debe abarcar despu�s a la naci�n,  y finalmente al mundo entero. No se puede  hablar  de la paz del mundo y la  fraternidad internacional a menos que tengamos que  aplicar los conceptos de la paz y de la fraternidad en la familia, la vecindad y la naci�n.

Son  los principios peque�os los que conducen  a mayores aciones. Ahora quisiera concluir diciendo que  deseamos y debemos construir  una sociedad sana, no-violenta en donde debe haber  paz y   falta de miedo,  y donde cada individuo tenga oportunidades iguales  

y rectas, pero  tal realizaci�n  es posible solamente si aprendemos a limitar  y a controlar el ego�smo y el apego.

Esto es posible con la pr�ctica de la meditaci�n de Preksha.

 

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